¿Cómo comer más sano sin cansarme?

¿Cómo comer más sano sin cansarme?

¿Las dietas suelen durar poco tiempo?, ¿Te aburres rápidamente de ellas?  Uno de los aspectos más importantes de una dieta es que perdure en el tiempo, por lo cual de nada sirve bajar de peso rápidamente si luego, extenuado y falto de motivación, la abandonas antes de llegar a la fase de mantenimiento.

Consejos para comer de forma más sana

Sin embargo no todo está perdido. La clave de una dieta que se sostenga a través de los meses radica en su carácter no restrictivo.

El equilibro entre los distintos alimentos y los nutrientes que aportan, así como moderar el tamaño de las porciones, parecen ser los caminos correctos a la hora de emprender la larga travesía que conlleva para las personas con sobrepeso el hecho de adelgazar.

A continuación veremos en profundidad el fundamento  de estas afirmaciones. Por lo que si quieres aprender a comer rico y sano ¡Sigue leyendo!

Consejos prácticos que te permitirán mantenerte motivado

Motivarse

La motivación es fundamental a la hora de decir emprender el largo camino que implica controlar el propio peso.

Si bien comenzamos “enamorados” de la dieta y vemos buenos resultados, a medida que pasa el tiempo y nos acercamos a nuestro peso saludable resulta más dificultoso bajar (se bajan menos gramos por semana) y eso junto con el acostumbramiento a la dieta, reduce la motivación en cantidades alarmantes.

Es por ello que tener en cuenta los puntos enumerados a continuación podrá ayudarte a mantener tus ganas de adelgazar casi intactas.

Respeta los tiempos a la hora de comer

Nada mejor que sentarnos a la mesa en el horario adecuado para poder ir educando nuestro cuerpo y crear hábitos saludables a largo plazo.

Comer acompañados por nuestra familia o amigos nos permitirá asociar la dieta no sólo con la restricción sino con el disfrute. Obsesionarnos con el control de peso termina por cansarnos, por lo cual debemos enfocar nuestra atención a crear un nuevo estilo de vida menos nocivo para nuestro cuerpo y nuestra mente.

En este sentido una estrategia muy efectiva es cumplir con las rutinas a la hora de alimentarse.

Para lograrlo debemos crear nuestro propia cronograma de comidas de acuerdo a nuestra agenda de  actividades diarias, a lo que podemos comer en cada momento (por ejemplo, algunas personas no pueden hacer ingestas durante su horario laboral debido al tipo de trabajo que desarrollan) e inclusive dentro de las opciones, a nuestros gustos personales.

Respecta los tiempos para comer más sano sin cansarte

Comer en intervalos no mayores de tres horas mantiene nuestro metabolismo en funcionamiento y evita los picos de insulina que se producen si estamos mucho tiempo sin ingerir alimentos.  Los picos de insulina, valga la aclaración, colaboran con el aumento de peso.

Disfruta de las ocasiones especiales

No podemos encerrarnos en una burbuja y no disfrutar de los eventos sociales sólo por tener sobrepeso.

Comer más liviano la jornada anterior a un cumpleaños nos permite probar alimentos ricos en azúcares o grasas en, por ejemplo, un cumpleaños, sin miedo a engordar siempre y cuando lo hagamos de manera moderada.

Bebe mucha agua

Si bien algunos nutricionistas cuentan a todo líquido como parte de los dos litros a consumir por día, lo ideal es que lo que tomemos sea agua.

Si bebemos en cantidad eliminaremos grasa al orinar al tiempo que haremos funcionar mejor nuestros riñones. A su vez en ocasiones creemos tener hambre y cuando en realidad, estamos sedientos. Consumir agua nos dará sensación de saciedad y nos ayudará a controlar la ansiedad.

Haz ejercicio

El 50% de la responsabilidad de la bajada de peso la tiene la actividad física. Si no realizamos ejercicio de manera periódica, perdemos la mitad de las posibilidades de adelgazar.

Además el ejercicio libera endorfinas, hormonas que son conocidas como las encargadas de producir la sensación de felicidad. Puedes contratar a un personal trainer para que te ayude a mejorar tu condición física.

Ejercitarse entre 10 a 30 minutos al día a ritmo moderado entre 3 y 5 veces a la semana nos permite evitar el sedentarismo, hábito que no sólo nos ayuda a engordar sino que favorece otro tipo de enfermedades, como las cardíacas.

Descansa bien

Dormir la cantidad suficiente de horas al día evita el fenómeno del “comedor nocturno”, es decir, aquella persona que al quedarse sola en casa a altas horas de la noche, siente hambre y ansiedad y decide “romper la dieta” a escondida de los otros habitantes del hogar quienes, de estar presentes, podrían haberla ayudado a mantener su motivación.

A su vez dormir mal hace que aparezca nuestra irritabilidad, estado de ánimo que al igual que la depresión, tiene efectos nocivos a la hora de controlar el peso corporal.

Ve vídeos testimoniales o de nutricionistas

Este recurso te mantendrá motivado ya que verás que adelgazar es posible. Además, rodearte de personas que mantienen una vida saludable y que realizan acciones acorde a ella, como por ejemplo salir a correr, puede incentivarte a hacer lo mismo e incluso pueden coordinar para hacer ejercicio acompañándose mutuamente.

Bajar de peso lleva tiempo pero más difícil aún es aprender a mantenerlo

Una vez que llegamos a un peso saludable prevenir el efecto rebote supone un esfuerzo mayor de nuestra parte, para lo cual necesitaremos ayuda de nuestro entorno.

Saber que comer menos y mejor es algo que tenemos que hacer a lo largo de toda nuestra vida puede parecer agotador. Sin embargo y si contamos con una red de apoyo familiar o de amigos que nos acompañen, aceptar nuestro sobrepeso como una enfermedad crónica pero controlable será mucho más fácil.

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